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El auto asegura su futuro
Pese al boom de los autos compartidos, una tasa más alta de rotación de un parque más pequeño redundaría en un aumento en los volúmenes de ventas.

Comprar un auto nuevo es el sueño de miles. Pero para otros, puede ser una de las peores inversiones que puede concretar un mortal. Un activo que apenas sale del concesionario se desvaloriza al menos 19%, a lo que hay que sumar un gasto permanente asociado al seguro y la mantención, además de la bencina. ¿Para qué? Si en muchos de los casos pasa más tiempo en el garage estacionado que aplanando calles.

La llegada de servicios como Uber o los autos autónomos podría cambiar por completo la industria automotriz. Mucha gente dejaría de comprar vehículos y optar por algunas de las alternativas que están apareciendo.

¿Se verán afectadas las ventas de las automotrices? según analistas de Deutsche Bank, hay una infinidad de ideas erróneas sobre cómo afectará a los fabricantes de autos la revolución a pedido (principalmente) en cuanto a su impacto sobre los volúmenes de venta.

“La opinión común es que las ventas de autos bajarán, y que eso será negativo para los fabricantes de equipos originales estadounidenses”, escribe el equipo de Deutsche Bank encabezado por Rod Lache. “Nosotros creemos que la opinión común puede estar equivocada”.

En Chile, el negocio del auto compartido ya es una realidad. Bajo el nombre de “Awto” funciona el servicio de arriendo de automóviles por minutos u horas para la Región Metropolitana.

Se trata de un emprendimiento de un grupo de chilenos, que funciona en las comunas de Vitacura, Las Condes, Providencia y Santiago.

Este nueva forma de transporte de autos compartidos (car sharing) consiste en pagar una membresía y los kilómetros recorridos, de forma similar a como funciona el servicio de bicicletas en el centro de la ciudad.
Este método se aplica hace años en grandes ciudades de países como Alemania, Bélgica, Holanda, Reino Unido, España y Suiza, donde por ejemplo en esta última hay más de 90.000 usuarios de carsharing con una flota de 1.900 vehículos.

Buen uso del auto
Los analistas de Deutsche Bank reconocen que la proliferación de vehículos a pedido podría a la larga reducir en 25 millones el número de autos en circulación en los Estados Unidos, en tanto la densidad demográfica actúa como determinante clave del tamaño del parque automotor a pedido.

“La movilidad a pedido probablemente resultará práctica y atractiva a nivel financiero en las sub-zonas de mayor densidad que representan (aproximadamente) un 31% (en promedio) de los hogares totales en las áreas estadísticas metropolitanas que estudiamos (13,2 millones de hogares que tienen 15,5 millones de vehículos sobre el total)”, dice el informe del Deutsche.

Dentro de estos subsegmentos, 61% de los hogares (con 8 millones sobre 15 millones de vehículos) pueden considerar financieramente atractivo pasar a los servicios de movilidad en vehículos autónomos a pedido.
Pero esta disminución en el número de vehículos en circulación coincidirá con un ciclo vital mucho más breve para los autos porque serán, en promedio, mucho más utilizados que ahora.

Se prevé que la expectativa de vida de un vehículo a pedido será de apenas tres años; esta tasa más alta de rotación de un parque automotor más pequeño redundaría en un aumento en los volúmenes de ventas, según los analistas.

“Cada vehículo a pedido recorrerá más millas (entre 10% y 20% más) que el total de los seis a nueve vehículos particulares que reemplaza”, destaca el informe del banco de inversión alemán.

Este aumento del kilometraje agregado es atribuible principalmente a los “trayectos en vacío”, es decir, la distancia que recorrerían los vehículos a pedido yendo de un pasajero a otro.

Por ejemplo, los analistas señalan que casi la mitad de los kilómetros que recorren los conductores de Uber en la ciudad de Nueva York son sin pasajero.

De ahí que las empresas automotrices estén buscando acuerdos para abordar el negocio a futuro.
Si las cosas se desarrollan como supone Deutsche Bank, el sector automotor también se volverá menos cíclico, en la medida que los kilómetros recorridos, y no el estado de la economía y las condiciones crediticias, impulsarán los volúmenes de venta, por así decirlo.

Uber Technologies quiere trabajar en conjunto con fabricantes de automóviles, no hacerlos, abriendo la posibilidad para más colaboraciones luego del acuerdo firmado con Toyota Motor.

El acuerdo de General Motors con Lyft -la principal competencia de Uber en EEUU- contempla crear una flota de vehículos que conduzcan solos para responder al reto de la movilidad.

Google, que está metida desde hace años en el desarrollo de vehículos autónomos, acaba de cerrar un acuerdo con el grupo Fiat Chrysler para que le produzca un centenar de modelos del minivan Pacifica con esta innovación. Sus autos, entre los que hay todocaminos Lexus de Toyota, circulan ya por ciudades como Austin (Texas), Phoenix (Arizona) y las carreteras de California.

Es claro: va a cambiar el negocio de los autos, y sería en favor de las automotrices y los usuarios.

Fuente: Diario Financiero (08/07/2016)