RESTAURANT ZANZÍBAR SE ALISTA PARA REAPERTURA, INSTALARÁ CASETAS DE VIDRO PARA COMENSALES

El restaurante que se ubica en BordeRío permanece cerrado desde mediados de marzo y estima pérdidas en ventas por $100 millones.

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Desde el 18 de marzo las características luces del Centro Gastronómico BordeRío en Vitacura están apagadas. Sin embargo, hoy los 13 restaurantes que se ubican en el lugar y que antes de la pandemia iluminaban el sector casi como un faro, se están preparando para volver a reabrir.

Actualmente BordeRío y específicamente el restaurante Zanzíbar están apostando por instalar casetas de vidrio, similares a mini invernaderos -una idea que ya se había visto en restaurantes de países como Holanda- para atraer a clientes con la reapertura y revertir las pérdidas del local estimadas en $ 100 millones.

La fundadora del restaurante, Susana Schnell, cuenta que hace un mes se adquirieron dos “greenhouse”, una con capacidad para dos personas y la otra para cinco. “La idea es tener un salón bajo vidrio, súper protegido donde se pueda ver el entorno. No se pueden poner adentro del restaurant por las decoraciones y lámparas, así que estarán en el exterior, en la terrazas y pasillo. El día de mañana cuando pase la pandemia transformaremos las casetas en huertas urbanas para plantar las hierbas del local”, dice.

Además, instalarán paneles separadores de vidrio que miden dos metros de alto y se pondrán entre las mesas para recibir a un máximo de 70 comensales -230 menos de la capacidad original de Zanzíbar- los que tendrán que usar mascarilla en todo momento al desplazarse por el local.

Además de las medidas sanitarias recomendadas por la autoridad, contarán con una carta digital y se podrá visualizar en el celular a través de un código QR instalado en la mesa. También están evaluando que se pueda pedir directamente desde el móvil.

“La inversión en todo esto ha sido de varios millones de pesos, pero hay que buscar la alternativa, porque después de 20 años con esta marca y clientes fieles, no estoy dispuesta a dejarlo caer por unos meses de pandemia”, afirma la empresaria.

Schell que señala que otros restaurantes de BordeRío están planeando incorporar las casetas de vidrio, ya que, si bien ella presentó la iniciativa, el centro gastronómico está haciendo una apuesta general por los “greenhouse”, para los demás establecimiento a través de un modelo de venta. 

Delivery

Schnell, cuenta que es la primera vez en los 20 años de operación que el local ha permanecido cerrado por tanto tiempo, exactamente desde el 18 de marzo, fecha en que todo BordeRío cerró.

Para abordar la situación, en abril puso en marcha un servicio de delivery de comida en formato al vacío con e-commerce propio. A la fecha registra ventas cercanas a los $ 15 millones mensuales, lejos del total de $ 80 millones que vendía antes del coronavirus.

“Tuvimos suerte porque el estallido social no nos afectó como a otros locales, la pandemia nos pilló de alguna forma bien parados. Pero este cierre abrupto nos produce $20 millones de pérdidas al mes”, dice Schnell.

Cuenta que solicitó un crédito de $ 50 millones para sostener el pago de los diez trabajadores que continúan operando, ya que el resto -20 en total- están suspendidos a través de la Ley del Protección del Empleo. “No tenía forma de sobrevivir sin un crédito”, afirma.

Agrega que el crédito también les permite seguir pagando los gastos comunes, pero no el arriendo, ya que la inmobiliaria pausó los pagos.

Esta semana están lanzando la nueva línea de ensaladas Lamu. Así, hasta la fecha y desde marzo, el conocido restaurant de Vitacura se ha sostenido en el delivery y el crédito solicitado, situación que buscan revertir prontamente con la reapertura del local, que Schnell proyecta podría ocurrir posterior al 18 de septiembre.

Fuente: Diario Financiero (13/08/2020)
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